Casar de Caceres

11/5/13

Ni brotes verdes ni esto empieza a funcionar

La España que nos pintó ayer Rajoy no tienen nada que ver con la España real. Con la España que sufren los 6 millones de parados, con la España de los recortes educativos y sanitarios, con la España real que sufrimos los ciudadanos de a pie.

 ¿Como puede empezar a funcionar un país cuando todos los indicadores evidencian lo contrario? Un millón mas de parados no creo que sea un signo de mejora, Si hace un año la deuda pública era del 60% de PIB, en la actualidad es del 90%. Si al final de 2011 el déficit público se situaba en el 11%, en el 2012, a pesar de los grandes recortes sufrido en este periodo, se situó en el 10%. habría que preguntarse de que ha servido tanto sacrificio impuestos a los ciudadanos de a pie.

 Dice Rajoy que el P.P. ha desarrollado desde el gobierno "la mejor política de empleo posible". Las políticas de empleo tienen como objetivo la protección del empleo, la mejora de su calidad y el incremento del número de empleados. El P:P. no hecho política de empleo alguna, en todo caso ha hecho política de desempleo, porque ese ha sido el resultado, un millón de desempleados más.

 Un país donde el nivel de pobreza no para de incrementar, donde cada día más personas sobreviven gracias a las redes de solidaridad ciudadana y familiar, donde cada día hay más familias con todos sus miembros en paro, donde cada día hay más parados que no reciben ninguna prestación, donde día a día se incrementa el nivel de desprotección de los desempleados (menor importe de la prestación y menor número de personas que la percibe) donde cada día nuestros mayores y nuestros dependientes lo pasan mucho peor, donde cada día nuestros mejores jóvenes y nuestros mejores profesionales tienen que recurrir a al emigración para poder labrarse un futuro que aquí se les niega; no es un país que "empieza a funcionar", es un país en estado de emergencia nacional y que necesita urgentemente medidas contrarias a las que han llevado al país a esta situación.

 Mariano Rajoy saca pecho diciendo que ya nadie habla del rescate a España. No es necesario hablar del rescate porque estamos siendo rescatados. ¿Que es si no el rescate a la banca?. ¿Acaso no se contabiliza como déficit público? Si no estuviéramos rescatados ¿a que vienen, entonces, todas las políticas de recortes y reformas impuestas desde la UE? También justifica Rajoy el que "esto empiece a funcionar" en el descenso de la prima de riesgo. Pero ¿pero como no va a bajar la prima de riesgo si estamos siendo siervos obedientes de los mercados? Si estamos cumpliendo todas las exigencias que se nos imponen desde los mercados financieros Lo lógico que estos vean bueno para sus intereses invertir en deuda soberana española.

 Se jacta Rajoy de que nuestra balanza comercial sea ahora positiva, es decir que exportamos más que importamos. ¿A quien quiere engañar con esa argumentación? Exportamos un pocos más, pero gracias al empobrecimiento de los salarios y la balanza comercial es positiva, no por nuestras exportaciones si no porque importamos mucho menos que antes de la crisis, porque el consumo interno, por el empobrecimiento forzado de la población, se ha reducido drásticamente. Y Mariano esta contento, pero ni él ni la Merkel se quieren dar cuenta de que esa reducción de nuestras importaciones van a afectar negativamente a las exportaciones alemanas y van a incidir, ya están incidiendo, negativamente en la economía alemana y por ende a la económica de la UE.

 Pero siendo pésima la situación del país, el futuro que se nos presenta es aún mucho peor. Todas las previsiones, del FMI, de la UE y de los grandes bancos, vienen a reconocer que la situación de 2013 será peor que la del 2012, que el déficit si situará en torno al 1,5%, la deuda pública subirá hasta el 100% del PIB y el desempleo estará por encima del 27%, con lo que la pobreza y la situación económica de los ciudadanos de a píe empeorará. La situación está tan deteriorada que el propio gobierno del Partido Popular ha tenido que revisar al alza las previsiones negativas de nuestra economía, acercándose a las que realizan la UE y el FMI.

 Mariano Rajoy y el Partido Popular son un peligro nacional porque con su política económica no hacen si no llevar al país y a los ciudadanos de a píe al empobrecimiento, al incremento de la recesión y al aumento del desempleo. Cuando dice que "No estamos en el camino equivocado, ni hemos perdido el tiempo, ni tenemos las manos vacías. Hemos salido de lo peor, hemos detenido la caída, vamos a empezar a mejorar y los resultados llegarán" solo pretende engañarnos, como ha hecho desde que empezó a gobernar. Algún día empezaremos a mejorar, porque algún día tocaremos suelo. Pero es posible que ese día estemos todos desahuciados social y económicamente o se haya producido una revolución social de incalculables consecuencias.

6/5/13

Que no nos sobra el Amor

Si sintiéramos más y pensáramos menos, el mundo sería un lugar mejor dónde vivir.

 Así que no, no sobra el amor, más bien, nos hace falta, y no me refiero a esa romántica versión de película con final feliz, no. No hablo de empalagosos besos, no, ni de miradas capaces de es longar como percibimos el tiempo, hasta convertir en infinitos los segundos, no. Hablo de esa forma de querer, de vivir, que nos lleva a hacer las cosas con el corazón, anteponiendo lo que queremos, necesitamos, a lo que sería razonable hacer.

 No creo que se trate de ninguna quimera, para empezar, si se puede imaginar se puede hacer, y no sé si lo habré conseguido, pero trato de encaminar mis pasos por esa senda, al fin y al cabo, se trata de aceptar que somos humanos.

 Y que implica eso, que somos seres racionales sí, y a la vez somos instintivos animales, y, esa dualidad, esa doble realidad, nos otorga una conciencia única, somos capaces de razonar esos instintos y sentirlos, experimentar, amor, odio, rabia… dolor.

 Cada vez más, nos forzamos a ser infelices, encerramos una parte de nosotros en una caja y tiramos la llave. Cada vez más queremos ser inteligentes, tecnológicos, llenando nuestra existencia de conocimientos y despojándola de sabiduría, y así... ya no nos queda sitio para querer... y lo notamos... falta algo nos falta, pero seguimos anteponiendo ambiciones personales, la fortaleza de lo que quiero ser, a la necesidad de lo que anhelo sentir.

 Sin que nada, ni siquiera nuestra naturaleza, nos lo pida, hemos iniciado una lucha en la que cada uno, pelea contra si mismo, una guerra en la que solo hay derrotados. Cambiamos posesiones inmateriales, esas que llenan la vida de experiencias, de sonrisas, de robados besos, de lampiñas caricias, de atardeceres, de dedos entrelazados al calor de una barra de bar… por posesiones materiales, por ascensos laborales, por razonadas y preventivas decisiones…

 Y cada vez más… nos condenamos a negar lo que somos… somos seres humanos y sentimos… que cada uno viva como quiera… yo quiero una existencia llena de injustificados enfados, de porque sí, de querer a personas antes de conocerlas, de irracionales decisiones, de cruces de miradas, de interconexiones personales, de silencios que arrasan con todo, de guiños, capaces de reconstruirlo…

 Será que soy un ingenuo, que vivo en una nube... será que aquí estoy bien. Que nadie se preocupe, dicen que no pueden quitarte lo bailao, yo sé que nadie puede quitarme lo querío… por eso, después de tanta sandez escrita, hoy os digo, que no sobra el amor.

 Si sintiéramos más y pensáramos menos, el mundo sería un lugar mejor dónde vivir, quizás, un buen lugar dónde vivir.

17/4/13

BASTA YA DE ENFRENTAMIENTOS

Hasta hace sólo unos cuantos años, nadie hablaba de ganadores y perdedores, de “fachas” y de “rojos”, república y dictadura, guerra civilismo, etc. Yo creía que este tema estaba más que superado por una sociedad que desea vivir en paz, ver crecer a sus hijos y conseguir la tan ansiada prosperidad, tanto propia como ajena.

 Pero hete aquí que como consecuencia de una mal llamada “memoria histórica” a iniciativa legal del actual Gobierno, de una serie de asociaciones empujadas por una serie de “historiadores” que según ellos pretenden descubrir la verdad, como si ese tema ya no hubiese sido visto hasta la saciedad. Todos esos están provocando en la “ciudadanía” un ánimo de enfrentamiento, de calentar ánimos, de unos contra otros, como antes nunca se había visto.

 Me temo que las personas mayores que en su juventud vivieron una posguerra tan cruel como la nuestra, fuese cual fuese su bando, el ganador o el perdedor, se les pondrá el vello de punta, como por aquí decimos, al volver a escuchar una serie de improperios, venganzas absurdas y desenterrar todo lo que se pueda.

 Y me pregunto que a estas alturas de la historia, ¿qué sacamos con todo esto?, ¿quién se beneficia de la polémica?, ¿qué está pasando?, ¿por qué se utiliza la figura de un representante de la justicia como excusa para lanzar a la gente a la calle, incluida la bandera republicana? Nostalgias trasnochadas, buscando incluso el enfrentamiento directo, físico y verbal, con un partido fascista del que sólo quedan cuatro gatos.

 Qué pasa que no tenemos otros problemas de que preocuparnos: léase la fracasada economía llena de parches por quien no sabe sacar adelante un país, fracaso escolar, fracaso educativo, fracaso laboral y por ende un fracaso social, posturas además de fanáticos que pretenden atacar a las instituciones del Estado y cuyos representantes en muchos casos alientan y defienden tales ataques.

 Dejémonos de “inventos” y luchemos por sacar adelante este fabuloso país, mal que le pese a algunos y dejemos de provocarnos y desenterrar hachas de guerra.

15/4/13

“CULPABLES DE SER POBRES”

Acabo de leer un artículo en El País con el que no puedo por menos que estar plenamente de acuerdo. Enseguida me vino a la mente las desafortunadas manifestaciones que un político echando buena parte de la culpa (supongo que no toda) de la crisis a los consumidores por haber provocado una recesión en el consumo.


 El artículo, aborda un tema realmente preocupante que está calando en algunos discursos políticos: se criminaliza al parado "como sospechoso de holgazanería" con lo que se justifica su abandono a su suerte y las medidas de recorte (perdón, de ajuste) que se tenga a bien anunciar y tomar. Os recuerdo la cadena de responsabilidades que se establecía en el comentario que, en su momento critiqué: como hay menor consumo, se exige producir menos; como se exige producir menos, son necesarias menos manos para trabajar; como son necesarias menos manos para trabajar, se incrementa el paro; como se incrementa el paro, se consume menos... Al final, la culpa del paro acaba siendo del consumidor que no sé da cuenta de que al consumir menos actúa favoreciendo el despido. Nada parece importar que si se consume menos es porque para consumir hace falta tener una liquidez que cada vez es más complicada. Pero esa es, tristemente, la realidad. Y con ello, la conclusión del silogismo llega a los mismos culpables: los muchos consumidores parados (que ya superan uno de cada cuatro) que no consumen. O que consumen lo que pueden. Tratar de responsabilizar a ese colectivo de ser la causa del problema es no sólo mezquino sino, también y sobre todo, injusto. Porque lo que está claro es que para poder consumir hay que disponer del dinero que permita el consumo. Y cuando veo lo que entra en un número cada vez más importante de hogares puedo entender que cada vez se consuma menos. Porque cada vez somos más pobres. Pero lo que es indecente es que, encima, se pretenda decir, aunque sea de manera retórica, que "tenemos lo que nos merecemos". Porque eso no es sino una burda y paralizante forma de justificación de lo injustificable.

13/4/13

Monarquías bananeras

Si fuéramos a un país en el que una alcaldía, la plaza de catedrático de Universidad o el puesto de inspector de Hacienda fueran hereditarios de padres a hijos, casi todos diríamos que se trata de un estado al que le falta un hervor para la contemporaneidad. Nos referiríamos a esa nación con el adjetivo 'bananera', al que se le han añadido un par de acepciones al margen de la fruta y con matiz peyorativo. Es curioso que siempre se hable de repúblicas bananeras y no de monarquías bananeras, como si fuera poco disparate dejar la jefatura del estado en manos de una familia por los siglos de los siglos. Da igual que su abuelo apoyara la dictadura de Primo de Rivera o que el padre de su tatarabuela fuera un gañán impresentable como Fernando VII (y que me perdonen los gañanes por la comparación): todo el bagaje de sus antepasados lo contabilizan como gloria y mérito de su estirpe.

Pero la monarquía española va a ser muy difícil mantenerla mucho más tiempo, y solo la puede salvar la nostalgia de quienes gustan de cuentos de princesas y papel cuché. Las complicaciones judiciales, por no hablar de las andanzas cinegéticas, hacen casi imposible la defensa de un reinado que se inició con su designación por Franco. Desde entonces el silencio y el miedo han impedido un debate abierto y racional sobre la cuestión. Ahora esto no hay quien lo pare y llegará un día en el que podremos elegir a todos nuestros gobernantes y estadistas en virtud de sus méritos. Como decía la canción, podremos manifestar sin miedo que un rey no lo es por voluntad divina, sino porque sus antepasados se lo montaron divinamente.